1.
Identificar los requisitos de la red: El diseñador de la red
trabaja junto con el cliente para documentar los objetivos del
proyecto. Los objetivos generalmente se dividen en dos categorías:
-
Objetivos comerciales: se enfocan en cómo la red puede lograr un mayor éxito comercial.
-
Requisitos técnicos: se enfocan en cómo se implementa la tecnología dentro de la red.
2.
Caracterizar la red existente: Se reúne y se analiza
información sobre los servicios y redes actuales.
Es
necesario comparar la funcionalidad de la red existente con los
objetivos del nuevo proyecto definidos.
El
diseñador determina si el equipo existente, la infraestructura y los
protocolos pueden volver a utilizarse, y qué equipo y protocolos
nuevos se necesitan para completar el diseño.
3.
Diseñar la topología de red y las soluciones: Una estrategia
común para el diseño de la red es aplicar un enfoque descendente.
En este enfoque, se identifican las aplicaciones de la red y los
requisitos del servicio. Después, se diseña la red para apoyar
dichas aplicaciones y requisitos. Se realiza un prototipo o prueba de
concepto al completar el diseño. Este enfoque asegura que el nuevo
diseño funcione según lo previsto antes de su implementación.
Luego
en el diseño de la red, se determinará:
• El
tipo de cableado a utilizar (medio de transmisión).
• Especificaciones
de la tarjeta de red.
• La
topología.
• Los
equipos a utilizar (nodos).
• Los
equipos de interconexión a emplear.
• La
planificación estructurada del cableado.
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